5.7.08

Hacia la nada


El pájaro oscuro
ventea el aire,
el crepúsculo afila su guadaña
destilando negrura.

Ahora…
a cerrar las persianas,
temiendo el asalto nocturno
del viento helando cristales,

a buscar una señal
de amaneceres bermejos.
A huir, buscando luz.


Qué haré cuando el reloj
esté pariendo mi último minuto
si aún no es primavera, y la luz
no reina en mi patio,
ni florecen colgadas del alambre
gloriosas madreselvas

Yo sé bien
que vengo de la nada
y hacia la nada voy.
Aún así,
tendrá que esperar por mí el averno
a que me muera ­­–anegada en luz­–
algún día de verano.

1 comentarios:

poesía-de-alféizar dijo...

He aquí los dones de la pervivencia Silvia, y la elección que hace el alma que en su jardín, elige la dignidad para la vida.
Un beso de xavier.

 
Plantilla creada por laeulalia basada en la minima de blogger. Modificada por S.C.P.